viernes, 30 de noviembre de 2007

El Perú es el país de la papa




“¿Qué sería de un BigMac sin sus "french fries" y los franceses sin los purés de
papa? ¿Cómo comerían los belgas sus choros hervidos sin papas fritas?”
Para posicionarse de manera atractiva en el mundo, el Perú necesita una idea
central que lo presente como único y distintivo. Hoy se le presenta como un
país de variedad natural, humana y arqueológica, de la ecología, la aventura y
las playas, y también como el país de los incas, atributos que, salvo este
último, comparte con otros lugares del mundo. No hemos aún considerado un
atributo más prosaico, pero de gran relevancia mundial, histórica, presente y
futura: Somos el país de la papa.



La humanidad nos debe, sin discusión sobre su origen inca y peruano, este
producto que con el arroz, el maíz y el trigo constituye la base alimenticia
mundial y que salvó a Europa de la hambruna. Sin duda mucha gente no
conoce del Imperio de los Incas o no le interesa la ecología, ¿pero quién en el
mundo no conoce la papa? Ella es hoy base de la cocina de innumerables
países. ¿Qué sería un BigMac sin sus "french fries"? ¿Y la cocina francesa sin
los purés de papa? ¿Y cómo comerían los belgas sus choros hervidos sin
papas fritas?



La papa tiene, además, la ventaja de unir a la nación. La cocina peruana,
nuestra mejor propaganda en el mundo, es a base de papa. La ocopa, causa,
lomo saltado, carapulcra, papa rellena y otros platos de bandera son con papa.
El ají de gallina quedaría huérfano sin su papa sancochada abajo, y hasta el
cebiche a veces lleva papa, en lugar de su primo hermano el camote. Así,
mientras afuera se habla de papa, a secas, en el Perú la papa tiene nombre y
apellido: papa huayro para huancaína, papa blanca para freír, papa amarilla
para purés, etc. Tenemos aquí dos mil variedades de ella y la sede del Instituto
Internacional de la Papa. Solo sorprende, ahora que celebramos el día del
pisco, ver que el Perú no tiene un licor de papa.
Las posibilidades de acción son muy variadas. Con esa bandera se podría
organizar, por ejemplo, el festival mundial de la papa, que movilizaría turismo
interno y externo hacia Tarma, Huánuco y Cañete debido a la producción; o a
Puno, Arequipa y Piura por la gastronomía, y otras ciudades con actividades
atractivas alrededor del tubérculo.



Eso nos obligaría a elaborar un plan de desarrollo agrícola e industrial con el fin
de ser el país de la mejor papa del mundo, como el vino de Francia o el café de
Colombia. No parece difícil, dadas las ventajas culturales, sociales y naturales
que ya tenemos.



El posicionamiento "Perú, país de la papa" tendría entonces la ventaja de hacer
sinergia entre las actividades turísticas, la agricultura, la industria, la
gastronomía y el orgullo nacional. Este uniría así el pasado, el presente y el
futuro del Perú en torno aun solo objetivo y contribuiría a que los peruanos
vivamos y comamos mejor. No olvidemos que los peruanos, no comemos,
"papeamos”.

2 comentarios:

Alfredo dijo...

Muy bien, la papa es peruana, pero debemos tambien difundir que los chilenos estan robando el origen de la papa mintiendo en todos los paises. Recomiendo leer este articulo que encontre:

http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2101&Itemid=32

Sandro Martin Altamirano Burga dijo...

Hola mucho gusto soy Sandro Altamirano profesor de computación he tenido la oportunidad de ller algunos de sus blogs y entradas y estan muy interesantes una pregunta ¿en que curso estan aplicando los blogs? me encantaria saber más de ustedes por favor escribanme a mi correo profesorsandro@gmail.com o mandenme sus comentarios a mis blog´s GRACIAS